Todo empezó con una Pokéball sobre un escritorio.
Crecimos a mediados de los 90, bebiendo de los dibujos animados de los miércoles y de las partidas de Game Boy bajo el edredón. Veinte años después, esas ganas de infancia nunca nos abandonaron.
Todo comenzó una noche, viendo un reportaje sobre holografía. Explicaban cómo, con nada más que luz, se podía crear algo casi vivo. La idea nos cautivó de inmediato, y de ahí pensamos en las cartas Pokémon holográficas de nuestra infancia. La conexión era demasiado buena para no hacer un juego de palabras: ¿y si creáramos Pokéballs de cristal de verdad, grabadas con láser, donde la luz diera la impresión de que el Pokémon realmente existe en su interior?
Pokéled nació de esa chispa. Hoy somos un pequeño equipo unido que elige cada modelo, prueba cada base LED, cuida cada paquete y responde a sus mensajes como nos gustaría que nos respondieran.
El equipo Pokéled
Antho
Manon
Hugo
Lo que nos importa.
Escogido con amor
Solo nos quedamos con las piezas que nos hacen decir "guau": cristalino, grabado profundo, base estable.
Empaquetado como un regalo
Acolchado de espuma y cartón cuidado: llega intacto, listo para regalar o exhibir.
Un equipo que responde
Con sede en Francia, respondemos rápidamente y de verdad. Envío internacional y devoluciones en 14 días.
Descubre la magia de la Pokébola.
Deslice el control deslizante para pasar de la luz apagada al LED encendido.
